La historia nos demuestra una y otra vez que si algo puede salir mal, saldrá mal, o que la tostada siempre cae por el lado de la mantequilla. Pero…¿y si tiramos un reformer por la ventana de un cuarto piso? ¿caería por el lado del carro, de la barra de pies o de los muelles?
Es más, ¿por qué a tu aro mágico siempre le falta una esponja protectora? o ¿a qué se debe el hecho de que siempre que estés esperando para realizar una formación específica, ésta se desarrolle el único fin de semana que te es imposible asistir?
Al igual que estos conocidos hechos se han convertido en ley, también lo han hecho las cientos de situaciones reales, y en ocasiones totalmente surrealistas e hilarantes, que los profesores de Pilates nos encontramos día a día durante nuestras clases.
De ahí nace este libro, de la más estricta y rigurosa observación por parte del autor de sus clases, alumnos, profesores y compañeros, y de los hábitos de convivencia en los estudios de Pilates.
Algunas de las “Leyes de Murphy para el Pilates”, son adaptaciones de las ya clásicas Leyes de Murphy; hecho inevitable, pues éstas son formuladas para las personas y los pilateros, salvo excepciones también lo son.
Otras son totalmente inéditas para el lector y representan con absoluta fidelidad, la realidad diaria en cualquier estudio de Pilates de posiblemente cualquier ciudad del mundo.
No obstante, es muy posible que practicantes de otras disciplinas (yoga, BodyBalance®, judo, karaoke; ajedrez sincronizado o incluso parchís en tierra batida), puedan sentirse identificados con algunas de ellas, pues en definitiva todos somos iguales…iguales de maniáticos y de predecibles.
En definitiva y con casi toda seguridad, este libro es la obra que Murphy hubiera escrito si Murphy (o su autor) hubieran enseñado Pilates.
Pero intentemos romper una de las leyes más importantes de Murphy: “Si estás interesado, no sabrás dónde encontrarlo”.
Podemos conseguir el libro en el siguiente portal, aunque bien es cierto que si Murphy quiere, éste no estará disponible cuando pulséis el enlace.
Nando García, profesor del método Pilates desde hace más de 10 años, ha dedicado parte de su tiempo (en un deliberado intento de autoconvencerse de no estar loco), a observar sus costumbres y manías, y las de sus compañeros y alumnos, en los más diversos ámbitos de la escena pilatera.
Como resultado de dicha locura de observación, ha dado a luz a una obra en la que recoge de forma inédita una acertada adaptación a las famosas leyes de Murphy del Sr. Athur Bloch en el amplio ámbito del Pilates; y en muchas de sus parcelas, como son los alumnos, los profesores de Pilates, las explicaciones, y un largo etcétera a través de más de 500 leyes brutalmente reales. Esta otra ha sido prologada por Elena Bartley, maestra internacional de Pilates de segunda generación, maestra de maestros y alumna directa de la gran Romana Kryzanowska.
